Las mujeres regularmente tenemos problemas para percibir ciertas cosas, sobre todo a nosotras mismas.
Nos vestimos, nos maquillamos (“un rimel no se le niega a nadie”), salimos a la calle, algunos tipos nos miran, otros nos dicen algún piropo o una guasada (depende del escote que llevemos) y nos sentimos “lindas”, apetecibles?, deseadas?… o algo así.
Pero de repente “X” pelotudo no te llama o no te manda tantos mensajitos como pretendías y nos convertimos automáticamente en la más horrible del mundo, en el patito feo.
Por qué será eso? Qué necesidad tenemos de ser juzgadas bellas por los otros? Creo que es excesiva la costumbre de seducir e intentar gustar a todos. Nadie puede gustarle a todoooos. Es algo tan lógico y racional como un 2 + 2= 4 y sin embargo andamos por la vida buscando confirmación (en los otros) de que podemos gustar, de que nos pueden querer, que nos aceptan; cuando el pibe que te ama te ama recién levantada, con lagañas y sin corrector de ojeras.
Hay que aceptar que el hecho de que X no te llamó y no te quiere es tan cierto como que Y te amó y que Z está por aparecer en tu vida… pero sin por eso cambiar nuestra percepción de nosotras mismas.
Somos patitos feos y queens of the night, inteligentes pero lo suficientemente ingenuas, dulces y hdp’s, comprensivas e intolerantes; somos mujeres, somos así. Te gusta? No te gusta? Si no te gusta mira para otro lado.
No te puedo dar lo que no tengo, no puedo ser lo que no soy… evidentemente vos tampoco…. entenderlo me da mucha paz.

No hay comentarios:
Publicar un comentario